Una de las consultas más frecuentes en las clínicas dentales es acerca del dolor intenso que se produce al consumir alimentos fríos, calientes, ácidos, dulces, o bajo algún otro estímulo mecánico como la masticación.

Pero, ¿por qué pasa esto?

Muy sencillo. Básicamente lo que ocurre es que esos “agentes” o estímulos que hemos enumerado antes están siendo “sentidos” por los nervios que hay en el interior de nuestros dientes, los cuales mandan una señal de alarma que nuestro cerebro traduce para avisarnos de que algo no marcha como debería.

Pero, si mis dientes son duros, ¿por qué sienten eso?

Los dientes son duros, sí, pero debajo del esmalte están vivos (a no ser que hayan sido sometidos a un tratamiento de endodoncia). Si esos estímulos llegan a la dentina, los notaremos. La sensibilidad dental se produce cuando la dentina, que está comunicada con el nervio, pierde su protección natural (el esmalte en la corona o parte visible del diente, y la encía y cemento radicular en el cuello y la raíz del mismo) y queda al descubierto.

Voy a contarte alguna de las causas de su aparición para ayudarte a prevenir la sensibilidad dental:

  • Cepillar inapropiadamente tus dientes, apretando demasiado el cepillo contra los dientes, usar una pasta
    dental muy abrasiva, o usar un cepillo de dientes muy duro, harán que se desgaste el esmalte de tus dientes.
  • Consumir alimentos o bebidas ácidos como zumos de cítricos o refrescos carbónicos, produce desmineralización o erosión del diente, disuelven el esmalte.
  • Si tienes problemas de bruxismo (apretar los dientes) o un trauma oclusal, estos también pueden provocar
    desgastes y exposición dentinaria.
  • Patologías del tracto digestivo, como el reflujo gastroesofágico, o ciertas patologías psicológicas, como la bulimia, que provocan un medio oral ácido debido a la regurgitación o a los vómitos.

Para evitar la sensibilidad dental sigue estas recomendaciones:

  • Aliméntate de forma balanceada y evita el consumo de bebidas y/o alimentos ácidos.
  • Debes corregir los malos hábitos como el uso de palillos de madera, morderte las uñas, y tratar las parafunciones como el bruxismo, etc.
  • Sigue una técnica correcta de cepillado, usa una pasta dentífrica poco abrasiva y visita al odontólogo al menos 1 vez al año.

Espero que este artículo os haya sido de ayuda. Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en hacerla en los comentarios.

¡Feliz día!